sábado, 5 de mayo de 2012

Abrir


Es mi mano un cuchillo
que rasga, se interna en los adentros de la vida
explora con furia de preguntas, de sed
tiñe de colores las experiencias, o lo intenta
como un chorro de agua que lava la sangre

Hay flores que vas levantando en el camino
todas las mañanas y tardes. Las elegís.
Se ponen de pie en mis tripas las llamas del dolor y de la emoción...
   hay fuegos que no queman en cualquier cuerpo

Colmado de imágenes
los sentidos trabajan a toda capacidad
y transpira mi piel lo que vivimos.

miércoles, 25 de abril de 2012

Laberinto


Tus ojos de vidrio cristalizan lo hondo del dolor,
que es el que tuve una vez
y ahora en el dolor no nos podemos encontrar,
ni ahora ni después.
Y no se cruzan nuestras sonrisas,
miramos a lados distintos, de a ratos opuestos.
Parecemos congelados en un cuadro de Munch.

El hielo en nuestras pieles
se escarcha con el barro de un suelo turbio,
y a pesar de todo esto el cariño está intacto
y hasta crece entre el barro y los yuyos.
Los labios mordidos, los puños cerrados
porque la alegría es esquiva, se tuerce y
se curva frente a la punta de los dedos.
Está allí, pero inasible.

Tu dolor lo tuve y lo entiendo,
pero se ha disuelto en mí, y hoy
mis dolores son otros.
Como hormigas caminamos por el filo de un espejo,
procurando no caer a los costados,
como por el borde de las hojas vamos marchando.

"En la vida no hay que ser tímido",
fue el primer discurso que escuchó, muy joven,
cara a cara.
   Su consejero,
 con los ojos inyectados de fervor.

martes, 17 de abril de 2012

Al desnudo

Aquel buen hombre puede ser el que le pague con migajas a tus amigos,
sus empleados
Aquel buen hombre que viste prolijo y a la vez es tan corriente
que podría ser tu padre
o tu suegro
puede mostrarse desencajado,
los botones de su camisa a punto de volar

El egoísmo corre como un río rápido y libre
libre de rocas.

El mundo es dominado por personas
con ojos, con bocas, caras y huesos.
Los que dominan el mundo tienen caras como las nuestras,
respiran como nosotros y algún día van a morir.
Los que toman decisiones son

Con la excusa de la identidad,
nunca hay que dejar de mostrarse ante los demás.

Los escritores,
los pensadores,
los que nos ponen a bailar,
que hacen que se besen los sonidos…
ensayan sentencias cósmicas,
viven en una calle igual que la nuestra,
toman cerveza de la misma marca,
tosen estrepitosamente después de fumar.
Nacieron y se van a morir.

lunes, 9 de abril de 2012

Encierro

Las olas conversan acaloradamente
en la ventana que las hizo sombra.
Y nuestros cuerpos hechos sombra
parecen no querer moverse de ahí,
entre los murmullos incesantes del océano.

Afuera hay un sol
y gaviotas haciéndose humo frente a él.

Por qué las olas mutilan las rocas.
Por qué se estrellan danzantes todas las mañanas igual.
Y por aquí ya no hay tardes, aunque el sol siga alto.
Tu sombra se va y viene, pero es siempre sombra.

¿Por qué tu sombra se va y viene pero es siempre igual?

       Tu sombra vaya o venga es siempre sombra

Nuestro cuero está quemado por las olas que ya golpearon

     Pero nunca pusimos a dormir a nuestros demonios

La tuya es una voz cadavérica,
si es que los cadáveres hablan.

Voces cadavéricas retumban,
si es que los cadáveres cantan.
     Retumban más adentro que afuera.

lunes, 2 de abril de 2012

Eras


No creés ser parte de
eso que llaman tu biografía

Pataleás impotente
en el aire
compactado por la presión
con dientes apretados
no son tus manos las que sostienen
la lapicera que escribe tu historia.

Sos tanto más grande
que cuando vivías…

No se recuerdan tus palabras, pero
sí tus miradas,
tu estampa,
que adorna las paredes.

No se recuerdan tus días,
no se habla de ellos.
Tu vida, en una pincelada,
y parecés más grande.

Quisieras atrapar en el puño
todo lo que se dice de vos
y ahogarlo en el río,

y que se lo lleve lejos.

viernes, 23 de marzo de 2012

Géminis


El patio fue salpicado con sangre.
Uno no soportó, y quiso sepultar
el éxito del otro, que respondió
con un cuchillo parecido a una espada.

Primero pareció un juego, pero uno
intentó, envidioso, arrebatar el encanto del otro,
que se cobró casi un brazo entero, chorreante
de sangre, dolor, locura.

Los ojos de los dos, sus cuatro ojos,
fulgurantes de odio, rojos y violetas,
bajo un cielo que a cada segundo cambia de humor.

Es una guerra de ideas,
Irreconciliables.
           Para vivir, hay que matar.
Así lo entienden los dos, tan parecidos
a simple vista
tan antagónicos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Un tipo

El artista es un tipo sensible
un alma sensible
que se conmueve con las simplezas
que a nadie importan.

“No harás abuso del poder que se te fue dado”,
parece decir por dentro ese hombre
que enfundado en sobretodo
se detiene por un rato ante un cartel de campaña,
antes de ir a buscar otro café y un diario
para enrollar bajo un brazo.

Llueve suave en Avenida Corrientes,
donde todos se miran a los ojos entre sí esta vez,
todos se hacen preguntas,
ya nadie mira sus zapatos.
Lluvia tímida hace cosquillas al asfalto.

El de sobretodo piensa que es el único
que se pregunta por qué hacemos lo que hacemos.
Sabe que más de una vez fue de esos
que explican todo y a todo le dan un por qué.

Como guiñándole un ojo a lo lejos al cartel,
se aparta y le dice mentalmente:
“No lleves la discusión a un terreno que no te conviene”.
Guiño.
Pero otra vez a lo auténtico, y a mirar ahora sí los zapatos,
por un segundo. Y a recibir la lluvia, algo más fuerte.
Piensa que le gustaría tener el talento para la música,
y que preferiría estar transpirando en una selva de El Salvador
(tocando algo, alguna melodía repica en sus sienes).
Siempre quiso viajar,
¡si yo siempre quise viajar!, se jacta, “¿qué hago acá?”,
agrega. No sabe si reír un poco o rezongar bastante.
Le gustaría tener una personalidad de acero.

Se le ocurre que la eternidad puede ser una tortura,
por eso la muerte es un catalizador tan grande, intenso.
Es todo tan frágil, como la vida.
Y encima, por suerte o desgracia, no hay iluminados,
no hay notables marcando caminos.
Tampoco hay solución, la solución no existe,
y ese quizás sea el mayor problema,
o el mayor ahorro de energía.

Se tranquiliza, deja Corrientes,
la lluvia, la calle, vuelve a la cucha,
porque recordó que había salido hacia el trabajo
y al trabajo renunció.
Respira aliviado.
Vuelve a la cucha,
donde escribirá algo sobre la muerte
y planificará un viaje, no sabe adónde.
Después, una taza de café, un whisky, una película,
algo así.